miércoles, 3 de noviembre de 2010

Carta de un lector

Si vas a escribir sobre cosas que no sabes o no entiendes mejor reconocerlo, por que puede que de esta forma mejores, si no como "escribidor", como persona. No estoy diciendo que lo que leí aquí este mal, simplemente veo que no esta bien, y si no haces las cosas bien, mejor no hacerlas, aunque esa es una capacidad que se adquiere con la experiencia y la madurez y no corresponde exigirle a nadie tal cosa. Ten siempre presente que intentaste ser quien te dijeron que podías ser, y en algún momento creíste ser capaz de transformarte en esa persona. Solo queda admitir que tu mundo fue pequeño, que ese talento que alguna vez se vio quizás ya no esté, y si está, no es suficiente para que tu mismo lo notes y explotes.
Hoy por hoy estas atrapado en un mundo que tu no pediste, y realmente sabes que lamentarse no servirá de nada, lo mejor que puedes hacer es seguir adelante, intentando hacer que el tiempo pase rápido. Si las cosas no salen como querías, busca la forma de que se transformen en los que quieres.
Quiero:
Quiero que las palabras salgan de mi con la fluidez de un arroyo del sur de Chile, que nada detenga mi impulso por hacer que estas se unan a las otras de una forma agradable, que mi mano no marque la hoja anterior, que las sombras no impidan que salga mi voz para que una sola persona en este mundo pueda algún día decir que le gusta lo que ve. Espero que el destino, si es que realmente puedo confiar en el, me lleve al lugar donde ellos me vieron, y así mirar hacia atrás recordando momentos como estos, en los cuales no veo con claridad, los años no son nada, eso e oído, pero por ahora es todo mi universo. La vida consiste en crear los que serán mis futuros recuerdos, eso leí no recuerdo donde, pero es una verdad que acepto y anido, tengo suerte de tenerte a ti.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

En sueños lo pagarán

Tráeme alegría para mi mente
la brisa fría inunda el presente
tengo conciertos secretos en tierra
falta el talento, la voz y la suerte

mira hacia atrás ahora
que no te va a faltar
la vida para tus sueños y libertad
mira hacia el norte
y llegará tu vista al mar.

No perdono a lunas traidoras
que avergonzaron su sangre y quieren mas
En sueños lo pagarán
En sueños lo pagarán
En sueños lo pagarán

Baja del cerro para verme cantar
cierra la puerta que nunca se va cerrar
toma las riendas del viento y de la humedad
ah, la noche nos va a llevar
ah, por mas que quiera luchar
ah, el tiempo no vale na'
ah, ah, ah.

No perdono a lunas traidoras
que avergonzaron su sangre y quieren mas
En sueños lo pagarán
En sueños lo pagarán
En sueños lo pagarán

No perdono a viejas ladronas
que nos quitaron el alma y quieren mas
La vida compensará
La muerte nos llevara
A un lugar mejor que ellas.


lunes, 20 de septiembre de 2010

She



Aburrido se torna un ciclo
con o sin mentiras o ilusiones
si es confianza lo que tengo en ti
o simplemente tu voz apaga esas voces
tarde o temprano creería en mí
y te diría lo que siempre supe
roma siempre es lo que sentí
y roma no te puedo pedir.

He tomado una decisión
aunque me cueste perderme
solo por decirte algo,
tienes todo lo que siempre busque,
y por cierto...

lunes, 23 de agosto de 2010

Son las calles


Son fuegos artificiales, hacen que mi pulso se acelere, que quiera caminar mas rápido, que mis ojos se humedezcan, que mi sangre se ennegrezca. No temo tener que saludar a nadie, pero temo mirar a los costados y perder algo, temo que al irme de aquí mi vida valga incluso menos que ahora. Son ruidos que van y vienen, son brisas que me sacan del coma. Son las calles de Santiago.

lunes, 31 de mayo de 2010

El Guitarrista III


No puede creer lo tonto que fue al dejar que esa droga sin sentimientos le quitara su talento para después arrendarselo a cambio de miradas irracionales y flores.
Aquella vez nunca pensó que por vender un barquillo le arrebatarían lo único en la vida para lo que no requería autotorturarse y acortar en segundos su esperanza de vida, de real vida.
Pueden ser años, días, segundos de felicidad, pero la felicidad nunca dejó de ser pasajera, como un aroma, como una lluvia, como caída o simplemente nuestras vidas.
Pasará un tiempo indeterminado para que los dedos se deslicen adecuadamente por las cuerdas sin intermediarios para moverlos, solo queda esperar, por ahora el terminal se conforma con melodías llenas de incomprensión.
Vacíos reemplazan a otros vacíos, pronto el guitarrista tocará canciones donde demuestre inteligencia y no autocompación.

martes, 11 de mayo de 2010

Con Cifras me Basta



Es un rasgo característico de la cultura occidental sentir una desmedida curiosidad por el sufrimiento ajeno, no nos sorprende ver por televisión o en la prensa escrita “noticias” sobre sufrimiento, tragedia, violencia, muerte o sangre, incluso a mucha gente le interesa, ni siquiera se puede decir que nos “agrada” enterarnos de estos acontecimientos, dudo que alguien no sienta repudio al ver en el diario una portada como “Fue violada niña de 9 años”, o que una persona no se conmueva al ver una imagen de una casa en llamas que al pie rece “Aquí murió calcinada pareja de ancianos”. Pero ¿es realmente eso una noticia?, para mi la noticia nace de la incapacidad que tiene el hombre para estar en dos lugares a la vez y nos informa de lo que ocurre fuera de nuestro entorno, pero solo de aquellos hechos relevantes para nuestro diario vivir. No veo necesidad en mostrar algo tan íntimo como el dolor o humillación de personas que pasan por momentos difíciles solo para alimentar el morbo de un sector aparentemente inmune a los temas de fondo que se desprenden de tales acontecimientos.
Todo este comentario nace de la última ola noticiosa sobre accidentes automovilísticos, específicamente la muerte de 4 jóvenes en un choque en el cual un adolecente menor de edad en estado de ebriedad conducía a exceso de velocidad. No se puede negar que este tipo de hechos puedan llegar a servir como ejemplo para prevenir tragedias similares, aunque dudo que esta sea la intención de quienes emiten estas noticias, no se ve la razón de fondo en mostrar detalladamente el dolor de las familias afectadas, si quieren hacer un llamado de atención a esta juventud” irresponsable”, que claramente es el resultado de los valores que se le entregan en su entorno familiar, “núcleo fundamental de nuestra sociedad” etc. etc.; con cifras me basta.

jueves, 29 de abril de 2010

Un Guitarrista II


Ahora se dedica a vender helados en el paradero de micros, ¡helados!, ¡a gamba y a cien!, la gente que anda cagá de calor le compra, pero como ahora estamos en invierno no vende mucho, así que esta pensando en cambiarse de rubro y sacar la plata que ahorró de sus tocatas pa invertirla en un carrito de sopaipas, igual no es barata la gracia, tiene que sacar hasta la ultima chaucha de abajo e’ su colchón, pero falta arto pa eso, por que no es llegar e instalarse a vender, nopo, tiene que conseguir el permiso.

Como nadie le compra en invierno a veces le pide la guitarra a estos artistas ambulantes pa no aburrirse, ahí se pone a guitarrear con ellos y junta sus buenas lucas, incluso mas que con sus centellas. Una vez estábamos con dos amigos esperando la 501 pa ir a Placeres y lo escuchamos, en ese ambiente tan heterogéneo que es un paradero, este loco es capas de provocar que cada uno de nosotros inconscientemente se de vuelta a mirarlo, cuando ya despabilé de la impresión seguí conversando, pero como hipnotizado, como si no fuese capaz de escupir la mínima palabra sin esa música de fondo, mis amigos estaban en las mismas, presentes pero ausentes, la conversación es parte de la canción, la cantábamos nerviosos, si parábamos la cagábamos, el clímax de la interpretación se dio cuando comenzamos a hablar con desconocidos, con el primer pelafustán que se nos cruzaba, hablé de la vida con un Daddy Yankee, con un oficinista estresado, con un travesti, con un nortino y con un pascuense metalero, todos hablando por hablar, todos comprometidos con la canción.

Ya estaba medio oscuro así que devolvió la guitarra y se subió a la 501 apenas, no entraba nadie mas, yo me quede abajo por que el guitarrista me ganó el puesto, como cachamos que a esa hora íbamos a ir muy incómodos en la cromi tomamos un coleto y nos fuimos pa la casa.

El guitarrista vendedor de helados a esa altura ya había llegado a su hogar, le dolía el hombro por cargar los helados tantas cuadras, así que se tiró en la cama a dormir y no supo de nada hasta el día siguiente. Se levantó a los cabezazos, se lavo la cara y tomó desayuno, no trabaja en la mañana así que se ve los programas faranduleros con el asco mental que eso le causa. También escribe algunas canciones, pero no puede tocar por que ya no tiene guitarra, su único momento para la música es cuando pide una a los músicos callejeros. Sale con las mismas ganas, ropa y caracho a hacer su pega.

Ahora se dedica a vender helados en el paradero de micros, ¡helados!, ¡a gamba y a cien!…