lunes, 31 de mayo de 2010

El Guitarrista III


No puede creer lo tonto que fue al dejar que esa droga sin sentimientos le quitara su talento para después arrendarselo a cambio de miradas irracionales y flores.
Aquella vez nunca pensó que por vender un barquillo le arrebatarían lo único en la vida para lo que no requería autotorturarse y acortar en segundos su esperanza de vida, de real vida.
Pueden ser años, días, segundos de felicidad, pero la felicidad nunca dejó de ser pasajera, como un aroma, como una lluvia, como caída o simplemente nuestras vidas.
Pasará un tiempo indeterminado para que los dedos se deslicen adecuadamente por las cuerdas sin intermediarios para moverlos, solo queda esperar, por ahora el terminal se conforma con melodías llenas de incomprensión.
Vacíos reemplazan a otros vacíos, pronto el guitarrista tocará canciones donde demuestre inteligencia y no autocompación.

martes, 11 de mayo de 2010

Con Cifras me Basta



Es un rasgo característico de la cultura occidental sentir una desmedida curiosidad por el sufrimiento ajeno, no nos sorprende ver por televisión o en la prensa escrita “noticias” sobre sufrimiento, tragedia, violencia, muerte o sangre, incluso a mucha gente le interesa, ni siquiera se puede decir que nos “agrada” enterarnos de estos acontecimientos, dudo que alguien no sienta repudio al ver en el diario una portada como “Fue violada niña de 9 años”, o que una persona no se conmueva al ver una imagen de una casa en llamas que al pie rece “Aquí murió calcinada pareja de ancianos”. Pero ¿es realmente eso una noticia?, para mi la noticia nace de la incapacidad que tiene el hombre para estar en dos lugares a la vez y nos informa de lo que ocurre fuera de nuestro entorno, pero solo de aquellos hechos relevantes para nuestro diario vivir. No veo necesidad en mostrar algo tan íntimo como el dolor o humillación de personas que pasan por momentos difíciles solo para alimentar el morbo de un sector aparentemente inmune a los temas de fondo que se desprenden de tales acontecimientos.
Todo este comentario nace de la última ola noticiosa sobre accidentes automovilísticos, específicamente la muerte de 4 jóvenes en un choque en el cual un adolecente menor de edad en estado de ebriedad conducía a exceso de velocidad. No se puede negar que este tipo de hechos puedan llegar a servir como ejemplo para prevenir tragedias similares, aunque dudo que esta sea la intención de quienes emiten estas noticias, no se ve la razón de fondo en mostrar detalladamente el dolor de las familias afectadas, si quieren hacer un llamado de atención a esta juventud” irresponsable”, que claramente es el resultado de los valores que se le entregan en su entorno familiar, “núcleo fundamental de nuestra sociedad” etc. etc.; con cifras me basta.